En los últimos tiempos se ha tomado conciencia de la importancia de la alimentación en nuestra vida diaria para tener una buena salud. Pero no sólo los alimentos son importantes, sino que la forma de prepararlos y los utensilios que utilizamos para ellos, también deben de tomarse en cuenta. 

Si no utilizamos los productos y herramientas adecuadas, podemos sin quererlo estar poniendo en peligro nuestra salud y la de los que nos rodean. Ya no sólo por tóxicos incluidos en algunos utensilios, sino por la contaminación cruzada que puede producirse a la hora de la preparación de los alimentos. 

Materiales porosos 

En los utensilios de cocina debemos de intentar evitar en todo momento la utilización de herramientas que tengan una superficie porosa. Por ejemplo, la utilización de herramientas de madera, como cucharas y tablas de cortar, puede hacer que algunas toxinas y bacterias queden adheridas dentro de sus poros, y esos gérmenes son muy difíciles de eliminar. 

Es recomendable utilizar utensilios de plástico con poca porosidad para evitar situaciones de riesgo en la contaminación de los alimentos. 

Aceites ricos en poliinsaturados 

Debemos evitar los aceites ricos en poliinsaturados como el de girasol y el de maíz. Estos al ser expuestos a elevadas temperaturas, forman moléculas de aldehídos. Estas en consumos elevados pueden aumentar el riesgo de cáncer y algunas enfermedades cardiovasculares como indican algunos estudios. 

Los aceites de oliva y colza, al igual que la mantequilla, al ser calentados a elevadas temperaturas, produjeron muchos menos aldehídos. También hay que tener en cuenta que los aceites no deberían ser reutilizados, ya que generan más toxinas 

Plásticos tóxicos 

Muchos plásticos incluyen toxinas en su fabricación que son muy dañinas para nuestro organismo. La utilización de estos plásticos como por ejemplo recipientes de almacenaje de alimentos puede tener consecuencias funestas para nuestra salud. 

Para poder distinguir los plásticos a utilizar, nos tenemos que fijar en el número que aparee en los recipientes de plástico escrito dentro de un triángulo formado por flechas. Los más seguros son el 2, el 4 y el 5 para conservar los alimentos. Debemos tener cuidado con los plásticos que no tienen esos números ya que pueden desprender cancerígenos que afecten a nuestra salud y a la salud de los nuestros. Esos números los podemos encontrar en la parte inferior de los recipientes.